Retiro Mensual - Febrero - Examen de Conciencia

1. ¿Creo en lo que ha dicho Jesús: “Esto es mi cuerpo, que será entregado por vosotros. Haced esto en memoria mía” (Lc 22, 19)? ¿Me doy cuenta del gran don de la Eucaristía? ¿Con qué frecuencia participo en la Santa Misa y comulgo?

2. ¿Soy consciente de que en la Santa Misa se hace presente el Sacrificio del Calvario, que reconcilia con Dios a todos los que aceptan la oferta divina de salvación? ¿Me preparo a recibirle buscando el perdón de Dios en el sacramento de la Reconciliación, siempre que sea necesario? En las iglesias, ¿procuro recogerme y rezar, antes del comienzo de la celebración eucarística?

3. ¿Dedico unos minutos a dar gracias a Dios después de recibirlo en la Eucaristía? ¿Trato a Jesús como Rey, Médico, Maestro y Amigo, como aconsejaba San Josemaría? ¿Pongo en sus manos mis alegrías, tristezas, dificultades, uniéndolas al Sacrificio de Cristo?

4. ¿Hago lo que está en mi mano para participar en la Santa Misa con toda mi familia? ¿Rezo por toda la Iglesia, por el Papa y los Obispos, por la Obra y sus apostolados, por mi familia y amistades?

5. El próximo Miercoles comienza la Cuaresma con el Miercoles de Ceniza. ¿Me dispongo a vivir la Cuaresma como la ocasión de una nueva conversión, para reflejar a Cristo con mi conducta? ¿Deseo alejar de mí lo que me aleja de Dios? ¿Cómo lo concreto?

6. ¿Qué pienso ofrecer al Señor en la Cuaresma? ¿Me concreto metas para crecer en generosidad en mi vida diaria, en mi trabajo ordinario entre mis colegas de profesión? ¿No podría ser más sacrificado con mi tiempo y mi dinero?

7. ¿Medito frecuentemente que Dios es mi Padre? El amor con el que Dios me trata, ¿me lleva a sacrificarme y entregarme por mi familia?

8. Tras la muerte de Lázaro, los judíos decían de Jesús: “Mirad cuánto le amaba” (Jn 11, 36). ¿Sé acompañar a mis amigos con cariño –incluso si no puedo estar físicamente cerca– cuando se encuentran con el dolor o la enfermedad? ¿Les doy a conocer a Jesucristo, sin tener miedo a que no me comprendan?

9. “Simón, tengo algo que decirte”, dijo Jesús al fariseo; Él le respondió: “Di, maestro” (Lc 7, 40). ¿Me esfuerzo en tener verdadera amistad con mi esposa y con cada uno de mis hijos?

10. ¿Dedico tiempo a mis amigos, de modo generoso y desinteresado? ¿Sé hablar de Cristo a los demás, en confidencia de amigo? ¿Lucho por vencer respetos humanos o excusas, pensando que puedo llevarles la felicidad?

11. ¿Me doy cuenta de que para acercar a las personas  a Jesucristo -en los sacramentos, o a participar en medios de  formación-  hay que confiar en la ayuda de Dios?

12. ¿Acudo a María, Auxilio de los cristianos y Refugio de los pecadores, para que despierte en mi corazón la decisión de caminar siempre de la mano de Jesús?

 

Acto de Contrición